Aborreciendo todo liderazgo

El liderazgo es un desorden social en el cual la mayoría de los participantes en un grupo no toman iniciativa ni piensan críticamente sobre sus acciones. Mientras entendamos la acción como una propiedad de ciertos individuos en lugar de una relación entre personas, siempre seremos dependientes de los líderes, y estaremos a su merced. Los líderes más ejemplares son igual de peligrosos que aquellos obviamente corruptos, en el sentido de que todas sus loables cualidades sólo refuerzan su estatus y la obediencia de los demás, a la vez que refuerzan la legitimidad del liderazgo en sí.

sin-lideres

Cuando la policía llega a una protesta, lo primero que pregunta siempre es “¿quién manda aquí?”, no porque el liderazgo sea esencial a la acción colectiva, sino porque presenta una vulnerabilidad. Los conquistadores hicieron la misma pregunta cuando llegaron al llamado Nuevo Mundo; allí donde encontraban una respuesta, se ahorraban siglos de trabajo intentando someter ellos mismos a la población. Mientras haya un líder, éste puede ser comprado, remplazado o tomado como rehén. En el mejor de los casos, depender de los líderes puede ser un talón de Aquiles; y en el peor de los casos, reproduce los intereses y estructuras de poder de las autoridades dentro de aquellos que se les oponen. Es mejor si todas nos sentimos con la capacidad de incidir en nuestras vidas y tener un proyecto propio.

Extraido de: CrimethInc, Para cambiar todo: un llamamiento anarquista.

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